Por Pedro Alguacil y A. M. T.

La primavera trajo al Real Casino de Murcia una nueva cita con una de sus disciplinas más arraigadas: el billar. Durante varias semanas se celebró el torneo “A Tres Tacadas”, que reunió a veinte jugadores en una competición marcada por el alto nivel técnico.
El campeonato, organizado con la colaboración de Enrique Conde, secretario de la Comisión Técnica, y Pedro Alguacil, director del torneo, recibió su nombre por el particular formato de juego. Cada encuentro se dividía en tres mini partidas de veinte entradas: la primera en la modalidad libre, la segunda a banda y la tercera a tres bandas, poniendo a prueba la precisión, la estrategia y la capacidad de adaptación de los jugadores.


Los participantes quedaron distribuidos en cuatro grupos para disputar una fase de liguilla. Tras esta primera ronda, los dos mejores clasificados de cada grupo accedieron a las eliminatorias de cuartos de final, semifinales y final.
Las semifinales ofrecieron dos encuentros de gran intensidad. Pascual Flor Azorín se impuso a Miguel Balibrea por 4-2, mientras que Mariano Bo Alcaraz y Jhon López protagonizaron un ajustado enfrentamiento que terminó con empate a 3-3. La clasificación para la final tuvo que decidirse en una segunda mini partida, en la que Mariano Bo consiguió el pase tras vencer por 5-1.


La final enfrentó a Pascual Flor y Mariano Bo. Finalmente, Bo se alzó con la victoria por 4-2: Pascual se llevó la partida en modalidad libre, mientras que Mariano Bo consiguió imponerse en las otras dos modalidades. Además del triunfo, el torneo dejó grandes registros deportivos. Pascual Flor fue el jugador que más carambolas logró a lo largo de la competición, superando las trescientas. Según Ángel Luis Riquelme, vocal de Juegos de la institución, “hemos sido testigos de dos encuentros de juego de billar de altísima competición y donde resaltó una magnífica cordialidad entre participantes”.
Tras la final se celebró la entrega de trofeos, donados por Mariano Bo, y posteriormente un vino español que puso el broche a la temporada de billar en el Real Casino.


